
Doce iconos cuadrados, cada uno representando una llama estilizada en forma de lágrima con punta puntiaguda y base curva, dispuestos en una cuadrícula de 3x4 sobre un fondo blanco limpio. Cada llama tiene un color sólido distinto: rojo, naranja, amarillo, azul claro, magenta, verde, azul oscuro, coral, salmón, negro, gris oscuro y gris ligeramente más claro. La paleta vibrante y saturada crea un efecto visual impactante. Diseñados en estilo plano sin degradados, sombras ni texturas, los iconos basados en vectores presentan bordes nítidos y líneas limpias. El espaciado igual asegura simetría y equilibrio, con iluminación difusa uniforme que elimina sombras duras. El fondo puro en blanco mejora el contraste cromático y la claridad moderna. La composición enfatiza energía, calor y dinamismo mediante gráficos simplificados y escalables ideales para interfaces digitales y proyectos de diseño gráfico.