
Una fotografía macro hiperrealista de una única fresa elaborada enteramente en porcelana azul y blanca del estilo Delft, con detalles intrincados que incluyen diminutas cuentas de oro como semillas. El fruto aparece duro, altamente reflectante y exquisitamente precioso, descansando elegantemente sobre un suave paño de seda que realza su elegancia y textura.