
Fotografía en blanco y negro, monocromo, grano de película, tonos de gelatina de plata. Un cartel rectangular de metal, muy desgastado y envejecido, con superficie gris moteada que muestra óxido y corrosión en los bordes y pintura blanca agrietada que revela el metal más oscuro debajo. Texto en mayúsculas en fuente sans-serif en disposición apilada: “NO QUIERO QUE NADIE PIENSE QUE SOY UNA CABRA…” seguido de “QUIERO QUE ESTÉN 100% SEGUROS DE ESO”. Trazos gruesos e irregulares de pintura blanca mejoran la apariencia antigua. Cuatro remaches visibles en cada esquina, también oxidados. Composición centrada con profundidad de campo media—el cartel está enfocado, el fondo ligeramente desenfocado—con fondo oscuro y textura de pared rugosa indistinta que proporciona contraste sutil. Iluminación difusa uniforme con sombras mínimas que resaltan la textura del metal y las imperfecciones de la pintura. Cartel ligeramente curvo o deformado para añadir personalidad. Ambiente humorístico, ligeramente cínico con estética vintage retro.