
Una fotografía impactante en primer plano de un ojo visto desde el costado, con un delicado brote de planta emergiendo del pupila, curvándose suavemente a medida que crece hacia arriba, bloqueado por la conjuntiva transparente que se estira y se arranca del iris y la esclera, creando una composición surrealista donde orgánico se encuentra con lo biológico.