
Cuatro luces de tráfico dispuestas horizontalmente sobre un fondo blanco estriado, cada una mostrando un estado de señal distinto: un vibrante rojo carmesí translúcido, un amarillo ocres cálidos y apagado, un verde fresco tipo primavera y un gris carbón saturado y desaturado para la luz inactiva. Dibujadas con un estilo acuarela suelto y pintoresco, con lavados de color suaves que se extienden y mezclan, creando efectos difusos y brillos internos sutiles dentro de cada bombilla. Los alojamientos texturizados imitan metal desgastado con pinceladas visibles y variaciones tonales. La delicada textura del papel y las pequeñas imperfecciones añaden calidad artística manual y hecha a mano. La iluminación es uniforme y difusa, sin sombras ni destellos fuertes, contribuyendo a un ambiente tranquilo y ligeramente nostálgico. La composición bidimensional plana enfatiza formas simples y la disposición horizontal.