
Un doodle infantil y encantador representado con trazos negros ásperos e irregulares, con proporciones exageradas y torpes que resaltan el encanto más que la precisión. Utilice un estilo de dibujo suelto y esbozado, caracterizado por contornos ondulados, trazos inseguros y formas simples al estilo de un garabato a mano alzada sin precisión. Represente el cabello con rizos frenéticos o líneas rectas irregulares, y cree una expresión que se sienta adorable y tierna. Mantenga el fondo simple o con una textura ligera como papel para enfatizar la espontaneidad del garabato. El estilo general imita un boceto espontáneo de niño: juguetón, imperfecto, poco refinado y ligeramente extraño, manteniéndose reconocible como la figura original, todo en un estilo de línea pura sin coloración tipo crayón ni áreas rellenas.